viernes, 30 de agosto de 2013

ISLAS MALVINAS ARGENTINAS.-

Las ISLAS MALVINAS están situadas en el Mar Argentino, entre los paralelos de 50°58' y 52°56' de latitud 

Sur, y los meridianos de 57°42' y 61°26' de longitud Oeste de Greenwich.

El archipiélago está integrado por dos islas principales: GRAN MALVINA o MALVINA OCCIDENTAL y SOLEDAD 

o MALVINA ORIENTAL, separadas por el canal SAN CARLOS. Estas dos islas ocupan más del 70 % de la 

superficie total del archipiélago. El resto corresponde a más de un centenar de islas e islotes, entre las que se 

destacan: TRINIDAD, BORBON, SEBALDES, SAN JOSÉ, SAN RAFAEL, BOUGAINVILLE, ÁGUILA, JORGE, 

MARÍA, ROSARIO, VIGÍA, GOICOCHEA, y DE LOS LEONES MARINOS.

La superficie total del archipiélago es de 11.718 km2, de los cuales 4.352 pertenecen a la GRAN MALVINA

6.308 a la SOLEDAD.

El archipiélago de las ISLAS MALVINAS conforma el conjunto insular más importante del país.

Es de destacar que el archipiélago emerge de la plataforma continental argentina. Esto determina que las islas 

se encuentran inmersas en el mar epicontinental argentino, donde las profundidades medias no superan los 170 

metros.

Rodeando las islas, al Oriente, tanto por el Norte como por el Sur, comienza el talud continental, el que 

rápidamente se hunde a más de 1.000 metros.

Resulta de suma importancia resaltar la manifiesta continuidad entre el continente y el archipiélago, pues esto 

constituye un titulo indiscutible que reafirma la Soberanía Argentina sobre las islas, ya que éstas, entonces, son 

un pedazo de territorio argentino, unidas a él por su plataforma continental.




Antecedentes
Usurpación Inglesa

El gobierno inglés tenía noticias sobre el estado y población de las islas Malvinas, datos aportadas por el Capitán Fitz Roy luego de su periplo al sur, en 1829. Gran Bretaña emprendió, nuevamente, la posesión de las islas como una escala para descanso y abastecimiento en la ruta de navegación hacia Australia y Tasmania por el Cabo de Hornos o el Estrecho de Magallanes.
Prologada por el atentado de la "Lexington", la invasión inglesa quedó a cargo del Capitán John James Onslow.

El 2 de enero de 1833, al mando de la fragata "Clío", se lanzó al ataque de Puerto Soledad. Penetró en la bahía, donde se encontraba la goleta argentina "Sarandí", al mando del Teniente Coronel José María Pinedo, a quien comunicó las órdenes del Almirantazgo, consistentes en tomar pronta posesión de las islas.

Pinedo atinó a dejar sentada una protesta formal, designó un representante y se embarcó en la goleta para regresar con su gente a Buenos Aires, donde fue sumariado por no resistirse a la usurpación. 

Días después, fondeó en la bahía la goleta "Beagle", cuyo comandante era Fitz Roy.

La nueva situación llevó a la colonización permanente de las islas y al desmembramiento de la unidad territorial argentina. En Puerto Soledad, los ingleses hicieron uso de las instalaciones y de la mano de obra contratada por la empresa Vernet. Con el pretexto de estar bajo dominio británico, el encargado de los almacenes, William Dickson, irlandés, rechazó los vales firmados por el ex gobernador que los peones argentinos recibían como pago de salario. Además, el capataz Juan Simon, francés, junto con Mateo Brisbane, ex mayordomo de Vernet, pretendieron incrementar el trabajo del personal argentino.

Tres gauchos y cinco indios charrúas, conducidos por Antonio Rivero, se sublevaron y, luego de una corta lucha en la que murieron Brisbane, Dickson y Simon, tomaron la casa de la Comandancia el 26 de agosto de 1833. Arriaron la bandera inglesa e izaron el pabellón nacional, el cual, por casi seis meses, ondeó en Puerto Soledad.

En enero de 1834, dos embarcaciones inglesas arribaron al puerto. El Teniente de Marina Henry Smith, nombrado comandante de la isla, izó nuevamente la bandera inglesa e inició la persecución de los sublevados; de a uno, los gauchos cayeron en manos de los invasores. Rivero, solo, sin resistencia, se entregó el 18 de enero.

Los prisioneros fueron remitidos a Gran Bretaña para ser procesados. Luego, el gobierno inglés permitió su regreso, pues consideró que los hechos no habrían ocurrido en territorio de la Corona.

Mientras tanto, los sucesos sobre el desalojo argentino de Malvinas fueron puestos en conocimiento de las autoridades bonaerenses en un detallado informe presentado por Pinedo. El gobierno de Buenos Aires, encabezado por Juan Ramón Balcarce, inició el reclamo por el atropello ante el encargado de negocios británico Philip Gore y, en la Corte de Londres, el 24 de abril, el ministro plenipotenciario, Dr. Manuel Moreno, pidió una explicación oficial por la ocupación de las islas.

El gobierno británico avaló la actuación de Onslow. El 17 de Junio, Moreno presentó una Memoria-Protesta impresa en inglés y francés y, a fines de ese año, difundió un folleto en inglés denominado "Observaciones sobre la ocupación por la fuerza de Malvinas por el Gobierno Británico en 1833", destinado a hacer conocer el problema entre los círculos diplomáticos europeos. Pero, en 1842, Inglaterra dio por terminada la cuestión y estableció en las islas una administración civil con un gobernador.

Tratamiento de la Cuestión Malvinas en la ONU

En 1945, el conflicto entró en una nueva fase, pues la Argentina se amparó en el derecho internacional al litigar en el seno de la Organización de las Naciones Unidas, cuya Carta propugnaba la independencia de los territorios no autónomos, entendiendo por tales en ese entonces, aquéllos que carecían de gobierno propio.

En 1960, se convocó la XV Asamblea General de las Naciones Unidas, de la que emanó la resolución Nro. 1.514, de fecha 14 de diciembre, denominada "Declaración sobre concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales". En uno de sus fundamentos -la conservación de la unidad nacional y de la integración territorial- se encuadró el caso Malvinas.

En 1961, por la resolución Nro. 1.654 (XVI Asamblea), se creó un Comité Especial de Descolonización compuesto por 17 países, número que se amplió, en 1962, a 24.

En 1964, el Comité de los 24 estableció tres subcomités de trabajo, uno de los cuales debió considerar el caso; la Argentina pudo participar en la discusión, otorgándosele voz, aunque no voto.

Las partes definieron el status de las islas Malvinas: la Argentina consideró que las islas fueron ocupadas por la fuerza; Gran Bretaña, potencia administradora, afirmó que las islas eran colonias y las Naciones Unidas, sobre la base de la afirmación británica, determinaron que el territorio (no la población) de las islas debía ser descolonizado, ya que el caso se encuadraba dentro de los artículos 73 y 74 de la Carta y de la resolución Nro. 1.514.

El 18 de septiembre, el Subcomité III aprobó un informe -luego ratificado por el Comité de los 24- que representó para la Argentina un avance significativo: el agregado de la denominación "Malvinas", entre paréntesis, junto a la inglesa de "Islas Falkland", el reconocimiento de la disputa existente entre ambos gobiernos y la referencia en el documento a los "intereses" y no a los "deseos" de los malvinenses.

Además, el Comité recomendó a las partes en disputa que entablaran negociaciones.

En 1965, la cuestión no llegó al ámbito de la Asamblea General, pues en lo inmediato se presentaban otros problemas. Pero, en septiembre, la cancillería argentina inició tratativas con el gobierno británico, a efectos de alcanzar una solución pacífica. La respuesta de éste inició dos constantes de su diplomacia: la de excluir la discusión sobre la soberanía, y la de alardear en el desconocimiento de la resolución Nro. 2.065 (XX Asamblea) sobre descolonización, emitida el 16 de diciembre de ese año.

En el lapso de 1966-1969 no hubo avances.

Como derivación de la resolución Nro. 2.065 (XX Asamblea) de las Naciones Unidas, en 1969 los dos países convinieron en realizar conversaciones especiales que dieron por resultado la "Declaración Conjunta de Buenos Aires" del 1 de abril de 1971, la cual afirmó el mutuo compromiso de mejorar las comunicaciones, romper el aislamiento y atender, por parte de la Argentina, a los intereses de la población malvinense (aprovisionamiento, asistencia sanitaria y educación).

A tal efecto, se creó una Comisión Consultiva Especial, con delegados británicos y argentinos, cuyo resultado se concretó en la entrega de un documento a los isleños para pasar al continente y en la exención recíproca de impuestos y privilegios en actividades relacionadas con las comunicaciones. Al Reino Unido le competía establecer el tránsito marítimo regular entre las Malvinas y el continente, en tanto nuestro país lo haría en el modo aéreo.

En 1972, la Argentina construyó, en Puerto Argentino, una pista de aterrizaje con planchas de aluminio para aviones de mediano porte, lo cual permitió realizar viajes frecuentes y regulares por parte de la Empresa LADE (Líneas Aéreas del Estado), al tiempo que enlazó las islas con Comodoro Rivadavia.

En 1973, surgió por parte del Reino Unido un nuevo elemento -la población malvinense- para decidir sobre el futuro de las islas (plebiscito colonial).

En 1975, Gran Bretaña envió una misión científica al Atlántico Sur, a cargo de lord Shackleton, para evaluar las posibilidades petroleras del área.

El 4 de febrero de 1976, el destructor ARA "Almirante Storni" obligó al barco inglés a abandonar aguas territoriales argentinas; en consecuencia, los vínculos se deterioraron, ya que ambos países retiraron sus respectivas misiones diplomáticas.

Sobre el caso se expidió el Comité Jurídico Internacional de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el cual reconoció a la Argentina el inobjetable derecho de soberanía sobre las islas Malvinas. En febrero de 1982, en la sexta ronda de negociaciones en Nueva York, Inglaterra, cuya delegación incluía a los kelpers, decidió no tratar más el asunto de la soberanía.

Para ese entonces, habían transcurrido 149 años de reclamos y 17 de negociaciones infructuosas. El 2 de abril, fuerzas argentinas ocuparon las islas Malvinas, sobre la base de la preservación de la vida y los bienes de sus pobladores.

En represalia, el gobierno británico envió una fuerza de magnitud desusada, que expulsó a los argentinos el 14 de junio. Hoy, el conflicto de Malvinas sigue sin resolverse.-

INSTITUTO MALVINAS.-

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